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Ahora que casi tenemos Presidenta Electa, es momento para una pizca de sabiduría y un puño de compasión. Si le tuviera confianza, le diría:
―Ya que tienes lo que tanto querías, piensa que en la vida hay nada más dos desgracias. Una es no conseguir lo que quieres. La otra, conseguirlo. Mírate al espejo. Mira tus ojeras y tus arrugas. ¿Se te ha estado cayendo el pelo últimamente? En seis años a lo mejor ya estás pelona de puro estrés. Acabas de conseguir el trabajo más ingrato del mundo. En seis años, nadie te va a agradecer tu esfuerzo. En cuatro sexenios, pocos recordarán que fuiste presidenta. No hay carrera política que termine con éxito. Recuerda las últimas palabras de ese emperador romano, antes de que un esclavo fiel le hiciera el favor de asesinarlo, para que la turba no lo despedazara vivo: “Yo lo era todo, pero de nada sirvió.” Aprende de los papas. Pide que pongan donde lo puedas ver el ataúd en el que un día yacerás. Le diría: “Descansa. Tu trabajo requiere que pienses claro. Acabarás haciendo mucho mal si siempre estás agotada y exhausta. Búscate una hora al día para hacer ejercicio. Cansa tu cuerpo para refrescar tu mente y tu alma. Saca treinta minutos para enterarte de cosas que no sean la síntesis informativa. Como mexicano de hoy, te pido que busques leer cosas de ayer y de antier, escritas en otros países en lenguas que no sean español. No te encierres en la actualidad. Llénate de universo. Agárrate un pasatiempo. Algo que hagas con las manos, carpintería, encuadernación, costura, cocina, tocar el chelo o pintar acuarelas, cría conejos o gallinas, lo que sea, pero haz algo que te haga salir fuera de ti.” Diría: “Ora y medita de perdida quince minutos al día. Busca el contacto consciente con el Dios de tu entendimiento y pídele la capacidad para reconocer su voluntad y las fuerzas para cumplirla. Pero no andes diciendo que eres una persona espiritual. Enciérrate en tu cuarto, cállate la boca y ten vergüenza. Más que nunca, córrele a los estimulantes y los sedantes como si fueran el diablo. Pero no seas puritana. A lo mejor te harán falta unos tequilas. Ojalá sepas encontrar ocasión para tomártelos sin hacer ridículos ni causar desgracias. En medio de la adulación que te espera, te hará falta un amigo que te ayude a ver tus pendejadas y chingaderas, sin hacerte sentir un guiñapo. Va a estar en chino que lo tengas.” También diría: “Ya que vas a tener poder, úsalo. Por ejemplo, para hacer travesuras una vez al mes, tan siquiera. Que un helicóptero te saque de donde vivas y te lleve lejos, a donde te esté esperando un coche normalito. En ese coche, en traje de incógnito y acompañada nomás por una coronel de tu escolta, vete a meter a un tianguis, mercado o feria, como si anduvieras de paseo con una amiga. Date tus buenos baños de pueblo. Cómete una pancita o una jicaleta. Vete a las canchas de futbol y beisbol. Métete a las plazas donde la gente baila salsa y danzón. Te hará bien que te den un baile. Por razones de seguridad, vas a quedar aislada dentro de una bóveda de acero en una torre de marfil. Pero quizá a todos convenga que, a veces, desobedezcas a tus guardaespaldas. Si quieres que quienes te eligieron confíen en ti, chance y no quede más remedio que confiar tú en ellos.” Ahora que casi tenemos Presidenta Electa, es momento de decirle a una hermana: “No estás sola. Dios nos bendice.”
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Mauricio SandersEscritor, editor y traductor. Trabajó como agregado cultural y se ha desempeñado como funcionario en organismos para la cultura del gobierno de México. Más mitote
August 2024
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